Bueno la historia es medio vieja, espero que les guste y esta demas aclarar que se aceptan criticas y sugerencias! De antemano gracias por tomarce el tiempo de leerla!
Astivius, el nigromante.
Era una noche tranquila y apacible en el Valle de Burleck, una noche en la que la vida del joven Astivius cambiaria drásticamente, gracias al encuentro que su padre, el gran Brenzor había organizado esa misma mañana con Flordak, el druida más respetado de todo el valle y sus alrededores.
Astivius duérmete ya!, dijo Brenzor al pasar frente a la puerta de la habitación del joven, pero este continuo realizando anotaciones en su pergamino, al menos dos horas más. Las velas se apagaron y la oscuridad lo envolvió, no podía sacarse de la mente aquellas palabras que Flordak le había susurrado, por lo que decidió acostarse.
Brenzor se hallaba tendido en el suelo, un hilo de sangre fluía de su pecho, a su lado se encontraba Flordak, con una sonrisa endemoniada dibujada en su rostro, el cual al percatarse de la presencia de Astivius, con un movimiento apenas perceptible a los ojos del joven, se situó a su lado y le dijo, ¿has logrado descifrar mi mensaje ya?. Espero que no termines como los demás Astivius, he visto en ti un gran poder, no me decepciones, ven a ver me cuando logres realizar el hechizo que te he enseñado.
Un ruido despertó a Astivius, sudaba como nunca antes lo había hecho, solo un rayo de luz iluminaba su habitación, el sol parecía brillar más de lo que recordaba, y se alegro al ver que todo había sido un sueño. Bajo de su habitación y en el comedor vio a su padre preparándose para partir hacia su herrería.
A medida que transcurrían los días Astivius comenzaba a demostrar que aquel sueño y su anterior encuentro con Flordak lo atormentaban, tenia la mirada perdida, un aspecto demacrado y ya no se juntaba con sus amigos. Su padre ya no sabia que hacer para evitar que Astivius deje de encerarse durante horas en el cuarto, hasta se había acercado a hurtadillas hasta la puerta para tratar de descifrar que era lo que hacia el joven, pero nada daba resultado lo único que escuchaba era el rasgar de la pluma en el pergamino, o palabras sin ningún sentido o en una lengua desconocida.
La primer madrugada de la primavera Brenzor no volvía de trabajar y Astivius un tanto preocupado decidió ir a buscarlo a su herrería. Al llegar se encontró con que la puerta se hallaba abierta y en el interior su padre discutía con Flordak. Estos al percatarse de la llegada Astivius intercambiaron miradas, la expresión de Brenzor cambio y dijo, hijo dime que no es verdad lo que acabo de enterarme, dime que no es verdad que todo este tiempo has estado tratando de aprender lo que sea que él te halla dicho, dijo señalando a Flordak con desprecio. Astivius sabes muy bien que la magia es peligrosa, ¿acaso no lo recuerdas?. Silencio grito Flordak, ¿no ves el talento que posee tu hijo? solo un idiota, o en este caso, un cobarde lo negaría. Unas palabras apenas audibles salieron de la boca del druida e inmediatamente desapareció ante los ojos de ambos. Astivius sin saber que hacer se acerco a su padre y dijo vallamos a casa, antes de venir he preparado la cena. Al llegar a la casa discutieron sobre lo sucedido y Astivius prometió a su padre no volver a hacer magia.
La mañana siguiente Astivius, luego de varios meses decidió ir a hasta la casa de uno de sus mejores amigos de su infancia, a mitad de camino comenzó a distinguir lo que parecía un gran árbol, se acerco y cuando por fin estuvo lo suficientemente cerca se percato de su majestuosidad, reluciente por las hojas que brillaban con el sol de la mañana, su tronco era enorme, jamás había visto algo tan maravilloso en su vida, cautivado por su belleza le tomo tiempo reaccionar, hasta que oyó un ruido en la distancia, de inmediato trato de esconderse tras el árbol y fue entonces cuando vio que debajo del árbol salían grandes raíces, pensó que ahí era seguro esconderse, que jamás lo encontrarían, temeroso comenzó a introducirse entre las raíces y sin darse cuenta se hallaba dentro de un túnel, era mas largo de lo que esperaba. Al llegar al final se encontró una puerta, supuso que a esa altura era ridículo golpear, así que con mucho cuidado giro el picaporte, abrió la puerta y asomo su cabeza. El lugar parecía mas un refugio que una guarida, con algunas decoraciones minuciosamente hechas de ramas y flores. Comenzó a revisar la habitación pero lo único que logro llamar verdaderamente su atención fue un libro que se titulaba “El arte de la naturaleza”, el cual contenía una gran cantidad de hechizos, anotaciones y correcciones hechas a mano. Astivius paso horas encerrado allí, cando por fin cayo en la cuenta de que debía de ser muy tarde ya. A toda velocidad llego hasta las raíces del árbol, ya era de noche. El sentimiento de culpa lo comenzaba a agobiar hacia no mas de 24 horas había prometido a su padre no volver a realizar magia y todo lo que había hecho esa tarde había sido leer y tratar de aprender un sin fin de conjuros, la mayoría con un gran resultado, y los cuales le hicieron sentir una auto satisfacción que pocas veces había sentido hasta ese momento.
Cuando se encontraba a escasos metros de su casa un fuego comenzó a rodear la casa, Astivius apresuro el paso y al ver que el fuego no aminoraba, decidió poner en practica uno de los hechizo que había aprendido esa tarde. Murmuro unas palabras y un elemental de agua, con una forma no muy definida broto del suelo, el joven le ordeno apagar el fuego y el elemental con movimientos poco ágiles, pero si muy efectivos logro extinguir el fuego en pocos segundos. Su casa era un caos, no que le cabía la menor duda que una feroz batalla se había librado allí y al no ver a nadie supuso que esta todavía continuaba, agudizó sus sentidos para tratar de encontrarlos, pero en ese instante una explosión derribo el fondo de su casa, se dirigió hacia allí pasando entre los escombros, hasta llegar al lugar donde se había producido aquella explosión. El corazón se le detuvo, no podía sacar su mirada del cuerpo sin vida de su padre, sabia que en cuestión de segundos escucharía una riza, todo había sucedido como en su sueño. Al escuchar la vos de Flordak, lo que hasta ese momento había sido tristeza por lo ocurrido, comenzó a transformarse en odio, un odio que nunca había experimentado hasta ese instante, un destello rojo recorrió sus ojos y en ese momento una especie de enredadera solio del piso y logro atrapar a Flordak, la risa desapareció de su cara y dijo, insolente, ¿crees poder derrotarme?, dijo unas palabras y la enredadera comenzó a aflojarse hasta dejarlo libre por completo, sin perder tiempo Astivius invoco un elemental de fuego, uno de tierra y finalmente uno de agua, los cuales Flordak derroto en cuestión de segundos invocando el también tres elementales. La furia de Astivius crecía cada segundo ya que Flordak se mofaba de lo débiles que eran sus hechizos. Flordak logro acorralarlo con sus tres elementales, desesperado el joven comenzó a conjurar lo que parecía un elemental de tierra, a lo cual Flordak rió con mas fuerzas, y fue en ese momento cuando la ira del joven llego al máximo, antes de terminar de conjurarlo y sin saber porque decidió cambiar las palabras finales del hechizo. Una luz segadora envolvió la habitación y un fuego fatuo apareció ante él, lo ordeno que elimine a los tres elementales enemigos, y en cuestión de segundos la situación cambio totalmente, el que se encontraba acorralado era Flordak, ante la imponente presencia de aquel fuego fatuo.
Una vos dentro la cabeza de Astivius le dijo que agarrara una daga que se hallaba al costado del cadáver de su padre, y sin dudarlo lo hizo, volvió a conjurar aquellas enredaderas y esta ves Flordak no pudo zafarse, sabia que su hora había llegado. Astivius se acercó y undio en el pecho del druida la daga de su padre y en ese momento Flordak dijo, sabia que esta ves no me había equivocado tu poder es superior al de los druidas, solo tu podras saber hasta donde llega tu capacidad. Al sacarle la daga del pecho, Astivius murmuro unas palabras y una descarga eléctrica cayo directamente sobre el moribundo cuerpo del druida, fulminándolo al instante.Todo había terminado, había ganado la batalla, pero había perdido a su padre.
Tarde o temprano sabia que esto terminaría así dijo una voz, sin embargo me siento orgulloso de ti hijo mío. Astivius miro incrédulo el cadáver de su padre, pero este seguía inmóvil en el lugar exacto donde lo había encontrado, pero por alguna extraña razón podía escucharlo en su mente, acaso ¿eso era eso una nueva habilidad?. La felicidad que sentía en ese momento al volver escuchar la vos de su difunto padre, le reconforto el alma.
Los años pasaron y las historias de aquel combate eran conocidas en casi todas partes, hay quienes dicen que esa misma noche Astivius logro resucitar a su padre y juntos comprendieron un viaje en donde realizaron grandes hazañas, y que al final Astivius supero ampliamente los poderes que hasta ese momento poseian los druidas, y no solo los de los druidas, gracias a su viajes hacia nuevas tierras logro conocer importantes clérigos y magos logrando unificar gran variedad de conjuros, por lo cual sus amigos y conocidos lo denominaron Astivius el Nigromante.



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