Quest: La Sepultura [Versión 1.4.9 - Sv Lhaeron]
-¡Por fin, señor, por fin! Creo que lo hemos hallado.
-¿Qué cosa han hallado? ¡Habla ya!
-El cuerpo de Arispar, ¡por fin lo hemos encontrado! – Anunció extasiado un agotado mensajero del imperio.
-¿Cuándo?, ¿cómo?, ¿dónde se encuentra? –Preguntó Jerek, observando desconcertado a su mensajero.
-Sus sospechas eran ciertas, señor. El asqueroso republicano, Ecnath, se llevó su cuerpo con él al matarlo. Ahora que la ex capital republicana está bajo su mando, hemos podido hacer una búsqueda exhaustiva sin ningún tipo de contratiempos y, sobre todo, sin tener que escondernos. Pasó una semana, y ¡por fin creo que la hemos hallado!
-¿Por fin? ¿Una semana? ¡Explícate! – Exigió Jerek, quien no dejaba de observar sorprendido al cansado mensajero .
-Sí señor, resulta que no podemos asegurarnos que sea lo que buscamos hasta que usted realice un rito que requiere de su pura y única Sangre Real. Las antiguas escrituras que hay sobre ese epitafio por momentos son ilegibles, pero un anciano y sabio clérigo pudo descifrarlas. Mi señor, le pido disculpas por tardar en darle la noticia, pero queríamos estar lo suficientemente asegurados, y además hemos tenido algunos percances en el viaje desde Suramei hasta aquí. Creemos que las hordas del Caos saben de dónde vamos y dónde venimos, pero no saben lo que buscamos. Por eso el viaje se ha hecho más largo de lo esperado, pero por suerte le pude entregar el mensaje. Dos amigos de batalla cayeron frente a mis ojos, y nada pude hacer. Solo seguir y cumplir mi objetivo, servir a mi Emperador.
-Me gusta que así sea, recodaremos por siempre a tus compañeros. Quiero que tú te encargues de comunicarle a sus respectivos familiares. Ve ahora mismo, así al anochecer me reúno contigo en el muelle para partir hacia Suramei. – Dijo Jerek un poco apenado, pero sin poder disimular su entusiasmo por la noticia. El mensajero asintió pesadamente y luego salió de la sala haciendo una reverencia, seguido de Jerek, que empezó a correr una vez cruzado el umbral.
-¡Capitán! Prepare los navíos, partimos cuanto antes hacia Suramei! – Ordenó el emperador una vez llegado al muelle de Banderbill.
Tres días después, la pequeña flota llegó a Suramei. Jerek recordaba triunfal aquella batalla donde pudo obtener en victoria esas tierras. El Emperador estaba cansado por el viaje, y por su vejez, necesitaba reponer energías. Y no tuvo tiempo de pedir un merecido descanso porque tuvo una enorme sorpresa al ver que luego de unos minutos caminando, el mensajero señaló a unos metros de distancia, el centro de la ciudad. Se apreciaba una pequeña islita unida por cuatro puentes, donde sólo se observaba un pasto fresco, prolijo y bien verde. Antiguamente, allí se encontraba una estatua que recordaba al rebelde Fausto.
-¿Entonces, ahora qué hacemos? Aquí solo veo pasto ¿Dónde leyó el sabio clérigo sobre le rito que debía realizar? – Preguntó inquieto Jerek.
-Lo sabe porque en ese fragmento de tierra y pasto, cada vez que alguien quería modificarla lo único que sucedía eran aparecer ciertas inscripciones escritas en un idioma antiguo; y es aquí donde creemos que puede llegar a estar, señor. – Respondió el mensajero con gran satisfacción. – Uno de nuestros soldados fue alertado de ciertos sucesos extraños que sucedían cerca de esta zona. Al principio el soldado hizo caso omiso a las denuncias de los ciudadanos, ya que parecía ilógico… Pero él mismo tuvo la oportunidad de verlo. Desde ese entonces sabemos que es ahí. Los habitantes de la ciudad querían levantar un monumento en ese sector, pero, al tratar de cavar en la tierra, sus palas comenzaban a desintegrarse. Algo se esconde en esta isla, señor, y presentimos qué es. – Agregó el mensajero al ver la cara de incredulidad del emperador.
-¿Averiguaron algo más? – Preguntó Jerek sin un ápice de sonrisa.
-No, pero ahora que está usted podremos saber mucho más…
-Muy bien, aprovechemos ahora, que es por la noche y la gente duerme. – Dijo firmemente Jerek.
Cada cual tomo su posición, los soldados se dispersaron por la ciudad estratégicamente, los magos rodearon la isla y comenzaron a realizar conjuros antiguos. El viejo y sabio clérigo se paró firmemente frente a Jerek. En el medio de ellos estaban suspendidos en el aire un libro enorme y gastado, la espada del emperador y unos ungüentos. Las voces de los magos comenzaron a zumbar pesadamente. El clérigo logró levitar a centímetros del pasto, sus ojos giraron bruscamente y comenzaron a mirar hacia dentro. El cielo se tornó de una niebla espesa y amarga. Sin mucho tiempo a preverlo, la espada surca la palma de la mano del Emperador Jerek. La sangre comienza a caer lentamente, en cascada interminable. Los ungüentos se frotan en la herida; la curan y la limpian. La enorme cantidad de sangre desparramada frente a él, comienza a tomar un color rojo demasiado brilloso, el calor que emanaba era insoportable. La tierra se hundía a cada contacto con ese líquido sagrado. Solo así se consiguió un rectángulo perfecto, en el que se veía la sepultura de Arispar.
Su cuerpo, se remitía solamente a puros esqueletos, toda la carne ya había sido deteriorada o comida por gusanos. Algo obtuvo por unos instantes la atención de todo ser viviente, algo en el centro del esqueleto brillaba tenuemente. Jerek, más cansado que nunca debido a la herida y a su vejez, se agachó y recogió sin miedo aquél objeto que parecía una lágrima congelada eternamente por algún medio mágico. Al parecer, Jerek esperaba encontrarse con aquél objeto allí, porque sin decir nada más, se lo guardó en su bolsillo y ordenó que taparan la sepultura mágicamente.
Los días pasaron y todo parecía calmo, Jerek reúne a sus asesores en un Consejo Real. La expectativa corría entre las paredes de Banderbill.
-¿Por qué has reunido a todo el Consejo Real, señor? – Preguntó un anciano consejero, sentado a la derecha de Jerek. – Recién llega de su viaje a Suramei, todavía no ha descansado.
-Lo que nos trae aquí es mucho más urgente, no puedo tomarme el descuido de descansar. Necesito que presten mucha atención… Tengo en mi bolsillo, la famosa Lágrima del Creador. – Dijo seriamente el emperador a todo el consejo.
Todos los ojos se abrieron exageradamente al escuchar tales palabras salir de una persona confiable. La energía se transmitía esas miradas que apuntaban a la cabecera de la enorme y larga mesa de roble, donde Jerek se encontraba parado junto a su ceremonial sillón.
– Yo también me sorprendí al verla, creí que era de otra forma. Nunca imagine a la Lagrima del Creador como un Hielo Eterno… Pero al parecer, la fuerza del conjuro que logró darle tanto poder al fragmento, hizo que tome esa forma exotica. – Los ojos lentamente se secaban, nadie se atrevía a desconcentrarse del relato –La muerte de Arispar fue un suceso que lo sorprendió seguramente a él también. ¿Cómo morir siendo inmortal? Revisando ciertos antiguos pergaminos ocultos en las bibliotecas secretas del Palacio de Banderbill, encontré que se necesita el ataque de alguien u algo más poderoso al Hielo Eterno, y que este hielo eterno dificil es de destruir.
Terminadas estas palabras, el silencio recorrió como galope feroz la boca de cada ser con la posibilidad del habla. Luego de la eterna tensión, el consejero de amplias barbas y prominentes cejas preguntó de manera desacertada .
-Y bien, señor, ¿la piensa tomar ahora o después? –
-¿Tomarla?, ¿Qué es lo que dices? La recuperé para que no caiga en manos equivocadas. Creo que ustedes me ven viejo y cansado. – Respondió el Emperador
Todo el consejo se embarulló en una ronda susurros.
-Y al verme así, no se equivocan. Estoy viejo, cansado y con la muerte esperándome – Continuó Jerek, esbozando una leve sonrisa.-Pero… Señor, creo que usted es el indicado para que la tome. Necesitamos de sus conocimientos y su sabiduría para terminar de establecer la Orden Sagrada. Necesitamos su autoridad. Además no hay heredero al trono. – Suplicó Faerjan, que se encontraba en el centro izquierdo de la mesa.
De manera apaciguada, se levanta con presencia el sacerdote de Banderbill, descubre sus manos debajo de la túnica, moviéndolas suavemente al hablar
-Mi querido Emperador Jerek. Debo decirle, con el respeto que su divina figura se merece, que sencillamente deberá usted tomar el Hielo Eterno. La destrucción de tal fragmento es casi imposible, si usted lo lleva en su cuerpo extenderá el plazo para encontrar la forma de eliminarlo de las tierras del Imperium.
La sabiduría del Sacerdote, hizo instroespectar a Jerek de manera brusca. El aire se volvió denso pero fructífero. Luego de un largo momento, Jerek sin más nada que agregar, introduce su pequeña mano en el bolsillo de seda. Desplaza hacia el exterior un pequeño cofre.
El viejo clérigo, dibuja formas con su dedo índice y recita unas palabras. El cofre se abre y dentro reluce triunfal el Hielo Eterno, la lágrima del creador.
Jerek deja el cofre a un costado, aprieta fuertemente la Lágrima y se la lleva a su boca. En el instante que hizo contacto con su aliento, el hielo comenzó a gotear lentamente. Sin dejar tiempo a la reacción, El Emperador tomó la fuente de inmortalidad.
Nada sucedió, nada cambió, todo siguió igual… Gran parte del consejo notó que el hielo eterno no estaba funcionando.
-Mi señor… ¿Notó algún cambio? – Increpó un sencillo enano parado detrás de él.
-Creo que ha funcionado… Me siento más, más vigoroso, joven. ¡Más fuerte! Y hábil. ¡Con ganas de vivir! – Comunicó Jerek, con una sonrisa esbozada en sus comisuras.
Los gritos de alegría sobrepasaron la capacidad del sitio. Jerek estará eternamente con la Sagrada Orden. El clima festivo se propagó.
Jerek, tomándose solo un día de descanso a pedido de sus guerreros, pidió que se organizara un gran torneo en las inmediaciones. Se aprovechó este momento para comunicar todo lo sucedido hasta el momento, los ciudadanos debían enterarse.
La noticia se propagó, llegó lejos, muy lejos… A los oídos de Zefirex, el lacayo leal al Demonio líder de las Hordas del Caos.
Zefirex, aprovechó la ocasión para deleitar con un espectáculo sangriento a su amo, quien se encontraba deprimido ya que sus hordas estaban débiles y en sus peores momentos. El demonio se encontraba cabizbajo, sin torturar almas inocentes, sin esparcir el terror por las tierras, solo viendo el tiempo pasar.
Este día, se hará una fiesta en el infierno. La sangre correrá, los rituales se realizaran y el Demonio se encontrará más renovado que nunca. Tripas, venas, sudor y sangre… ¿Realmente hay algo más divertido que eso?
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Fecha del evento: Sábado 3 de Diciembre
Horario: 17:00 hs
Precio de inscripción: 300.000 monedas de oro.
Modalidad del torneo: Faccionario
Participantes/Parejas: 32 integrantes de la Sagrada Orden - 32 integrantes de las Hordas del Caos
Solamente podrán participar usuarios mayores a nivel 50.
Eliminatoria directa: Se deberá ganar la pelea para pasar a la siguiente ronda. Quien pierda quedará eliminado directamente. Enfrentamientos al mejor de 3, final al mejor de 5.
Formulario de inscripción
Nick del participante:
Clase:
Lvl:
Facción
*Nota: No se aceptarán nicks insultantes
TIENEN TIEMPO PARA INSCRIBIRSE HASTA LAS 13:00 HS DE DÍA VIERNES 2 DE DICIEMBRE
Reglamento general
- El torneo será con ítems de herrería y sastrería. Ejemplo: Armadura de Dragón Negro ; Casco Bifurcado ; Espada legendaria; etc.
- No está permitido el uso de la montura.
- No está permitido el uso de ítems mágicos, ejemplo: Orbes, anillos, pendientes, etc.
- No está permitido el uso de ítems de daño mágico o de resistencia mágica.
- No está permitido el uso de pociones de remover parálisis, invisibilidad, ni de metamorfosis.
- No está permitido el uso de flechas paralizantes y/o envenenantes, pero si podrán usar flechas +1, +2, +3 y explosivas.
- Los hechizos “Furor ígneo”, “Temple”, “Plegaria”, “Golpe certero”, “Cobijo seguro de leomund” y “Aura sagrada” podrán ser utilizados una vez comenzado el round.
- No está permitido utilizar la invisibilidad.
- No está permitido ningún tipo de invocación, ni familiares ni mascotas, los druidas tampoco podrán usar sus mascotas.
- No está permitido utilizar conjuros que afecten negativamente el estado de sus rivales, ejemplo: Incinerar, torpeza.
- No está permitido el uso de conjuros zonales.
- Los druidas no podrán usar la metamorfosis de Dragón/Golem/Ent.
- No se podrá usar conjuros de curación.
- No está permitido utilizar el conjuro invisibilidad.
- No está permitido ocultarse en batalla.
- No está permitido el uso de conjuros zonales.
Advertencias
- Si algún participante se sube a la montura durante la batalla, se le dará la victoria al oponente.
- Si algún participante utiliza un conjuro no permitido, se detendrá la batalla y se le dará una advertencia a ese participante, a la segunda advertencia se dará la pelea como perdida.
- Si algún participante utiliza algún ítem no permitido se le dará un combate como perdido, en caso de haber ganado el round de esta manera, se le dará por perdida la misma.
- Si se generan peleas verbales contra el otro integrante, se silenciará durante toda la batalla a los responsables.
- Dependiendo de la gravedad del incumplimiento, el DM a cargo puede optar por descalificar al afectado.
- Si durante el transcurso de la batalla un integrante o más llegan a tener problemas con su computadora, Internet, etc., se le dará al equipo 5 minutos para que vuelva el afectado, en caso contrario, el equipo perderá la pelea, siendo así descalificado del torneo.
- Si el servidor llegará a caer, se esperará 1(una) hora como máximo a que vuelva a estar estable y las peleas se reanudarán de la misma manera que estaban al momento de fallar el servidor. En caso de que algunas parejas falten, se realizarán las peleas que se puedan, descalificando a las parejas faltantes. En caso de no poder continuar, se suspenderá el bloque.
- El lag no es un factor considerable. Los rounds se jugaran hasta el final.
- No es posible detener un round. Una vez iniciado el round se jugará hasta el final, los usuarios no podrán hacerlo y en caso de suceder, el oponente deberá ignorar el pedido. Solamente podrá detenerse, mediante una orden especifica del DM a cargo, de considerarlo necesario.
- El DM a cargo es el encargado exclusivo de los combates y se deberá acatar cualquier directiva que este decida. El no hacerlo devendrá en la inmediata descalificación del usuario.
Premios
Orden Sagrada.
Primer puesto
-Casco Imperial
-70% oro recaudado
Segundo puesto.
-ítem de herrería o sastrería a elección
-30% oro recaudado.
Hordas del Caos
Primer puesto
-Casco caótico
-70% oro recaudado.
Segundo puesto
-ítem de herrería o sastrería a elección.
-30% oro recaudado
THREAD PARA INSCRIBIRSE
Att. Staff de Dms y Consejeros
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