Hola, si estás leyendo esto significa que no te has registrado. Por favor tómate un segundo para REGISTRARTE y en unos sencillos pasos, podrás disfrutar de todas las características de nuestra comunidad.

Lista de usuarios etiquetados

Tema: Dienlon

Resultados 1 al 3 de 3
  1. #1 Dienlon 
    Registrado
    Fecha de ingreso
    22 Nov, 18
    Mensajes
    4
    Menciones
    0
    Etiquetas
    0
    Me gusta dados
    0
    Me gusta recibidos
    0
    Likeado en
    0 mensajes
    Capítulo 1. Rhiunzak
    Nos encontramos por Tiama en una tropa con alto prestigio pero solo de unos pocos guerreros. Al mando de la campaña estaba Rhiunzak, mi querido compañero y fiel amigo que además es uno de los más audaces y destacados paladines que he visto en mi vida, con una habilidad única a la hora de combatir adversarios.

    Sobre el suelo lleno de escarcha del continente Ankhör, nos dirigimos al desértico Rinkel, porque donde nos encontramos ya no es un buen hogar para nosotros. Con grandes cantidades de provisiones y mucho entusiasmo emprendemos nuestro viaje muy motivados por la aventura.

    Después de largos e intensos días pasamos algunos peligros e inesperados contratiempos, sin embargo no nos dimos por vencidos jamás, luchamos con todas nuestras fuerzas sin temor alguno contra sirenas que intentaron seducirnos con su canto, escalofriantes arañas gigantes e infinidades de guerreros.

    Capítulo 2. Khura.
    Después de arduas semanas navegamos por el océano pero antes de continuar con nuestro recorrido, paramos en Isla Beleta.
    Debemos reclutar y recuperar a un viejo amigo. Conocido y adulado por muchos ya que utiliza su espada de forma sobresaliente. Se encontraba encarcelado hace algunos años injustamente, pero para la travesía que estamos realizando es sumamente necesario un paladín como Khura luchando a nuestro lado. Llegamos a tierra y el comandante Rhiunzak ordena dejar algunos hombres a cuidado de la tripulación y los víveres. Los demás nos dirigimos a pie hacía donde se encuentra prisionero Khura, en aquella temerosa isla, dudamos por donde caminar y a lo lejos no se ve nada más que la espesa niebla.
    Finalmente logramos llegar; en la puerta de aquella prisión se hay un guardia pero fácilmente lo sorteamos con nuestras habilidades en batalla.

    –¿Qu-qué hacen aquí? – hace sonar las esposas a las que se encuentra encadenado – ¿vinieron por mi?
    –Sí, compañero. Realmente te necesitamos y queremos que luches a nuestro lado –Rhiunzak hace una pausa – ¿Qué piensas? ¿Serías capaz de dejar el acero de esta prisión y tomar nuevamente una espada? – dice entusiasmado.
    –Sácame éstas – hace ruido con las esposas dándose a entender –deja que lave mi cara y estaré a tu disposición como siempre, mi general.

    Acabamos de obtener su liberación, nada puede detenernos ahora. La euforia del recién liberado hace que todos tengamos más fuerzas para llegar a Rinkel, la distancia es larga, el tiempo no se hace notar si te encuentras con personas que realmente lo valen.

    Capítulo 3. Bhinaq & Amber
    .
    Tras largos días de regreso a nuestras tierras, nos dividimos cada uno por su lado, por lo que quedamos solamente Khura, Rhiunzak y yo. Las horas pasan y nuestras huellas en la tierra dejamos, ansío la hora de llegar a nuestro destino.
    Luego de caminar durante mucho tiempo, llegamos al hogar de Rhiunzak, donde nos encontramos con un pequeño gran problema: solo hay lugar para dos personas.

    -Tenemos un claro problema – dice Rhiunzak ante nuestra negativa.
    -No me molestaría dormir en el suelo, con todas las cosas que he vivido, esto no es ninguna adversidad – resolví con tranquilidad.
    -Espera, no es necesario que duermas allí, conozco a una pareja vecina con la que tengo buena relación y dudo que sea un problema para ellos hospedarte unos días – camina en círculos y agrega – además me deben un favor – me dirige una seña para que lo siga.

    Salimos de su casa y caminamos unos metros hacia un inmenso jardín con una vivienda asombrosa en su fondo. Sin que digamos nada ni hiciéramos un solo ruido, se asomó un joven elfo
    - ¿Rhiunzak? ¿Qué te trae por aquí? – se percata de mi presencia y añade – Tienes compañía…
    - Necesito que me devuelvas aquel favor que te hice en el Santuario de Éter – hizo una pausa – no es nada de otro continente, solo necesito alojamiento para mi compañero.
    - Ah, con que eso querías… Mira, yo no tengo problema, dudo que Amber sí y aunque lo tenga, poco me importa – suelta unas carcajadas cómplices y dirige su mirada hacia mí – pero dime, ¿cuál es tu nombre? Vamos, preséntate.
    - Mi nombre es Diensen, soy un nigromante proveniente de Nueva Esperanza, muchos me honran por mis habilidades en el campo de batalla, pero para mí solo cumplo mis objetivos – inhalo una gran cantidad de aire – ¿y tú?
    - Un gusto, Diensen – mira hacia el horizonte y repone – yo soy Bhinaq, no es por creerme tal cosa, pero muchos me conocen por mis rápidas tácticas de combate. Espero que disfrutes tu estadía aquí, ven, vamos adentro
    Lo seguimos hasta el interior del hogar, que no solo es inmenso, sino que su arquitectura es alucinante. En el pasillo están colgados retratos a la perfección, se nota el talento del artista a leguas. Llegamos a lo que parece ser la sala de estar, donde una bella humana con una brillante cabellera rojiza está sentada de espaldas en un sillón.
    - ¿Traes visitas, mi amor? – dijo y volteó a vernos.
    - Más que visitas, traigo un huésped – toma una pausa y me mira – él es Diensen, nuestro nuevo invitado. Se quedará unos días con nosotros.
    - Que lindo nombre, el mío es Amber – me mira de pies a cabeza y repone– Te ves cansado y algo hambriento, ¿me equivoco?
    - Tu nombre también es muy bonito, no tienes porque preocuparte. Solo me quedaré aquí por unos días para recuperar algo de fuerzas y después me marcharé hacia Rinkel. Espero no ser una molestia, puedo ayudarlos en lo que sea.
    Luego de un rato, Rhiunzak volvió a su posada y seguimos hablando sobre nuestra historia, aventuras que vivimos y expectativas que tenemos del futuro. Amber es una mujer excepcional, no solo es una persona muy cálida, sino que se hace valer en las batallas. Cada anécdota que cuenta, me deja más maravillado ante semejante valor. Bhinaq no se queda atrás, es un druida muy sabio y también tiene impactantes aventuras por contar. Aquí estoy más que a gusto.
    Las siguientes dos semanas los estuve ayudando con las tareas del hogar, incluso practicamos nuevas tácticas de combate juntos. En resumidas cuentas, aprendí mucho de ellos y ellos de mí. Hoy debo marcharme y seguir rumbo hacia Rinkel, me cuesta dejarlos atrás porque me hicieron sentir parte de su familia, pero no me queda de otra.



    Capítulo 4. Arianthel.
    Bhinaq y Amber me acompañaron al Puerto de Arghâl para despedirnos. Me prepararon provisiones para el viaje, no me alcanzan las palabras para agradecerles. Una vez allí me encontré con Khura y Rhiunzak, ya estamos listos para partir. Uno de los piratas nos vendió los pasajes en el momento y subimos a la embarcación, en cuestión de una hora el barco arrancará.
    El viaje comenzó, las horas pasan, Khura y Rhiunzak duermen y el aburrimiento se hace cada vez más presente. Para matar el tiempo voy a dar una vuelta por la proa y ver el océano.
    Mientras miro las olas romperse, siento un maullido, es extraño porque no escucho uno hace mucho tiempo. Volteo a ver y es un gato anaranjado maullándole a una elfa de rizos oscuros que le arroja comida. Ella está callada, solamente lo mira comer para volver a darle más de sus provisiones.
    - ¿Es tu gato? – pregunté con curiosidad.
    Ni siquiera me miró, no me respondió nada.
    -Que buen gesto de tu parte compartir tu comida con él – insistí.
    Otra vez sin respuesta. Que descortés, mejor vuelvo a ver las olas mecerse.
    Mi panza acaba de crujir, estoy terriblemente hambriento. Busqué entre mis provisiones y encontré una chuleta, la puse sobre un barril un minuto y desapareció. Quedé atónito, pero al levantar la vista lo vi al gato de la proa con mi chuleta en la boca, que desgraciado. Intenté sacarle la chuleta, pero él se lanzó a correr, lo perseguí por toda la popa hasta que logré arrinconarlo. Estaba a punto de agarrarlo cuando una voz interrumpió:
    - ¡Ruffino! ¿Qué te he dicho de robar comida ajena?
    Volteé a ver y era la misma elfa que más temprano me ignoró tajantemente.
    -Disculpa, todavía no está domado – le saca la chuleta de la boca y me la entrega en la mano – ¿te encuentras bien?
    - Si, estoy bien, pero… – pausé un momento – más temprano te hablé, pero me ignoraste. ¿Cómo es tu nombre?
    - Me llamo Arianthel. Eres un afortunado, casi nunca hablo con personas, solo con plantas y animales.
    - Que curioso… Yo soy Diensen, un gusto.
    - Él es Ruffino, lo conocí esta mañana en el puerto y me siguió.
    Así fue pasando la tarde, entre charla y comida. Arianthel es una joven muy peculiar. Me contó que, tras el salvaje asesinato de sus padres, se niega a entablar conversaciones hasta sentirlo necesario. Solo confía en la naturaleza. Ambos embarcamos hacia la ciudad de Rinkel, así que pasamos todo el viaje hablando. Cuando llegamos a destino nos despedimos, aunque presiento que nos volveremos a ver.


    Capítulo 5. Reencuentro
    Finalmente llegamos a Rinkel y nos dirigimos hacia la zona residencial, donde alquilamos una propiedad para los tres. Khura estaba entusiasmado con ir a Campos Abiertos a buscar viejos compañeros de combate, pero Rhiunzak y yo estamos exhaustos, por lo que se fue sólo mientras nosotros dormíamos.
    Me desperté, al mirar por la ventana pude notar que ya era de noche y Khura no volvía. No hay muchos lugares donde debe estar, así que partí hacia la taberna de Rinkel. Desde la puerta puedo oírlo gritar ebrio, no está sólo, logro reconocer algunas voces. Una vez dentro, pude divisarlo en la barra, así que me dirigí hacia allí.

    -¡Pero mira donde te vengo a encontrar! – dije.
    -Oh, ya me estaba retirando. Déjame que te presente – cambia a un tono orgulloso y agrega – Muchachos, él es Diensen, ya lo conocen, no necesitan más palabras.
    El aroma a vino y cerveza que desprende su boca se puede sentir a metros de distancia.
    -Vamos, estás más que ebrio, déjate de tonterías – reconocí los rostros de quienes lo acompañaban – disculpen, ya saben como es con unas copas encima…

    Allí estaban Pélon y Reikoudan, viejos amigos que conocí en un Campeador. No supe nada de ellos desde hace años, pero verlos aquí me llena el alma. Pélon está muy callado, lo he extrañado muchísimo y encontrarme con él de nuevo despierta emociones en mí que creí haberlas dejado atrás.

    -¿Pélon? – intenté que se reincorporara.
    –Ehh… sí – se detuvo un momento y añadió – me quedé recordando viejas aventuras.
    –Sigues igual de pensativo, tal como te recordaba – dirigí mi mirada hacia el elfo drow – Y tú, Reikoudan, como has cambiado, compañero...
    A pesar de que teníamos que volver a la casa, nos quedamos un buen rato más conversando y bebiendo hasta el cansancio. Una vez que regresamos, nos encontramos con Rhiunzak que seguía durmiendo, sí que estaba cansado.

    Capítulo 6. Rumiante.
    Después de aquella noche me encuentro ante la misma encrucijada que hace unos años atrás. No puedo quitarme la imagen de Pélon de mi cabeza, lo veo en todos lados, su voz me persigue. ¿Me estaré volviendo loco? no lo sé. Paso noches enteras pensando en él y cada pequeño detalle suyo. Khura y Rhiunzak salen todos los días a entrenar pero yo me quedo aquí, encerrado y solitario. Me encantaría ir con ellos pero si voy, veré a Pélon y su estúpida cara perfecta y no podré soportar mis emociones, más de lo que hago ahora mismo.

    Capítulo 7. Pélon.
    Finalmente llegó el día, no puedo seguir evitándolo, tengo que confrontarlo. Estoy decidido, por lo que iré a los Campos Abiertos y haré de cuenta que no me interesa.
    —¿Vienes o qué? — me apresura Khura
    —Vamos, no hay tiempo que perder — dije y nos dirigimos a la puerta para partir rumbo.

    Una vez allí estaban todos, incluído él, pero me enfocaré en mejorar mis habilidades en vez de perder tiempo con él

    —¿Practicamos? — dice y se reincorpora, está algo exhausto — denme cinco minutos que ya estoy
    me río— siempre lo mismo, Juzhka…

    No me siento del todo bien, realmente necesito dirigirme a él y entregarme a la devoción pero no, no puedo, está prohibido. Si alguien se entera, estaríamos fritos literalmente hablando. De todas formas ya está atardeciendo y pronto nos iremos a nuestros respectivos hogares.

    —¡Diensen, espera! —volteo y lo veo dirigiéndose hacia mi— no te pregunté porque no quise incomodarte, pero te noto algo triste, ¿estás bien?
    —Bueno, no estoy muy bien que digamos, pero ya sabes, no puedo quejarme — no puedo dejar de pensarlo, por eso estoy así, mejor ni lo pienso y lo digo de una vez — ¿vamos a tomar algo? — dije y accedió

    Fuimos al Mesón Hostigado y una vez allí pedí jarras de cerveza para ir atenuando la situación, siento que debo decirle la verdad, exponer mis sentimientos y entregar mi alma pero…¿que digo? estoy volviéndome loco.

    Las jarras, como se llenaban, se vaciaban. La noche se cubría de anécdotas y alguna que otra melancolía

    —La vida apesta—dije
    —Sí, tienes razón pero ¿sabes qué? — me miró con sus hermosos ojos color almendra y yo asentí con la mirada— la vida a veces es una mierda pero aprendí que no hay que entenderla.
    reí— si que eres poético, me encanta esa faceta tuya — tuve el impulso de acariciar su mano y se sonrojó.
    —A mí me encantan tantas cosas tuyas

    quedé impactado, no puedo creer que haya dicho esto… ¿y si es correspondido?

    —Tengo algo que decirte, pero es privado ¿vamos a un lugar más discreto?— dije y él afirmó sin titubear

    No sabía muy bien donde llevarlo, pero se me ocurre que puede ser en un descampado no muy lejos de aquí. Caminamos alrededor de unos quince minutos y nos detuvimos

    —Bueno, aquí está bien — verifiqué que no haya nadie por estos lares
    —Solo estamos tú y yo, nadie más — dijo y clavó su mirada en la mía, el corazón me latía cada vez más fuerte
    —Lo que tenía que decirte es...—me acerqué hacía su cara— no te lo tomes a mal pero...—pasé mis labios sobre los suyos
    —D-dime
    —Pélon… me encantas
    no pude contenerme y me arrojé suavemente hacia su boca, nuestros labios chocaban y nuestras lenguas bailaban en pasión mientras nuestros corazones latian aún más rápido, encontrándonos en este loco frenesí


    Continuará...



    Espero que les haya gustado tanto como a mí me gustó escribirlo, desde ya muchas gracias por leerlo. Hasta la próxima, guapísimos.
    Última edición por doppelgangër; 16/04/2019 a las 02:18 PM
     

  2. #2  
    Registrado
    Fecha de ingreso
    03 Apr, 19
    Mensajes
    2
    Menciones
    0
    Etiquetas
    0
    Me gusta dados
    0
    Me gusta recibidos
    1
    Likeado en
    1 mensaje
    se puede descargar el juego en mobidescargar. que tiene más juegos
    Al siguiente usuario le gusta este mensaje: Odin

     

  3. #3  
    Baneado
    Fecha de ingreso
    18 Nov, 18
    Mensajes
    49
    Menciones
    1
    Etiquetas
    0
    Me gusta dados
    0
    Me gusta recibidos
    0
    Likeado en
    0 mensajes
    —Pélon… me encantas
     

Permisos de publicación
  • No puedes crear nuevos temas
  • No puedes responder temas
  • No puedes subir archivos adjuntos
  • No puedes editar tus mensajes
  •